Ley de la compensación
En muchas ocasiones he escuchado a muchos decir ¿por qué algunas personas triunfan en todos los aspectos de su vida: profesional, personal y familiarmente? Se diría que a ellos, todas sus gallinas les ponen hermosos huevos de oro, mientras que los esfuerzos de otros no son premiados.
Alguna vez, has oído el término Ley de la compensación, esta, igual que la de la gravedad, funciona desde el principio de los tiempos, pero hace apenas unos 200 años que fue enunciada por Ralph Waldor Emerson, la cual nos deja como enseñanza que toda acción lleva en si su recompensa.
Cuando llegamos a entender el sentido profundo de este principio, nuestra vida puede cambiar por completo y empezaremos a ver más allá de nuestra comodidad para hacer cuanto sea preciso para lograr el equilibrio personal, lo cual nos llevará a la dimensión que da el amor y el servicio a los demás.
Cuando apoyamos nuestros deseos en sentimientos tan sólidos como el amor, respeto y servicio a los demás, tanto en la vida personal y profesional, teniendo en nuestra meta, además de las ganancias, lo que la sociedad y el mundo precisan, todo nuestro quehacer diario estará empapado del auténtico aprecio y respeto a los demás y, por ende, lograremos nuestros objetivos en armonía y, en compensación, los demás nos respetarán y ayudarán.
Hoy se requiere hacer un trabajo profundo, poniendo alma, sentido común y amor.