Lecciones del terremoto turco

Lecciones del terremoto turco

Federico Alberto Cuello

Horas antes del terremoto, la profesora Beyza soplaba las velitas del bizcocho. Cuatro de sus alumnos le dieron la sorpresa. Era su cumpleaños.

El terremoto que asoló Turquía y Siria el 5 de febrero derrumbó el edificio donde vivían. Sus cuerpos jamás fueron encontrados.

El gobierno turco lleva ya más de cien arrestos de constructores sin escrúpulos que incumplen las normas de construcción, pese a haberlas incorporado a sus diseños cuando solicitaron autorización municipal.
En un país surcado por fallas sísmicas, sin embargo, respetar las normas de construcción es sólo una de las medidas esenciales para prevenir daños y asegurar la resiliencia frente a los terremotos que evitará miles de muertes innecesarias.

Muchos países se olvidan de prohibir la construcción sobre las mismas fallas sísmicas.
Esto parecería paradójico, pero la República Dominicana lleva décadas construyendo escuelas, hospitales e infraestructuras esenciales sobre todas y cada una de las fallas que atraviesan el territorio nacional.

Un inventario preliminar de la Oficina de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad (ONESVIE), reseñado por “Dominican Today” el 12.09.2022, identificó 1,200 escuelas en riesgo. Todas fueron edificadas sobre fallas.
“Desde el 2011 Educación y Obras Públicas lo saben y nada hicieron al respecto”, dijo el Director del ONESVIE, Leonardo Reyes Madera.

Desde entonces, el Presidente Abinader pidió a cuatro universidades presentar propuestas para diseñar nuevas escuelas más resistentes a los terremotos.

Pero no basta con cambiar el diseño o reforzar las estructuras de las escuelas existentes si siguen instaladas sobre la misma falla sísmica que terminará por derrumbarlas.

Como sucederá también con miles de centros de salud y puentes constuidos en terrenos similares, identificados en un estudio de próxima publicación, coordinado por la Arq. Milagros Nanita, Directora de la División de Investigaciones del Instituto de Estudios Superiores Diplomáticos y Consulares (INESDYC).

Los mapas del estudio identifican cuáles son los centros de salud, escuelas y puentes que urge trasladar por estar construidos sobre fallas sísmicas.

Paralelamente deben adoptarse normas de alcance nacional y aplicación municipal zonificando el territorio por nivel de riesgo frente a desastres naturales, sea de inundación o terremoto, y prohibiendo los permisos de construcción en las zonas más riesgosas, como en el caso de las fallas.

Muchos países se olvidan también de instaurar sistemas de alerta temprana.
Aquí el país pionero ha sido México, donde funcionan 97 sensores sísmicos con capacidad de detectar el terrremoto segundos antes de que se produzca.

Esos preciosos segundos permiten dar la alerta para que el público cumpla con los protocolos de evacuación conocidos desde cuando asistía a la escuela.

Podrá así buscar refugio o salir de casas u oficinas a tiempo, antes de quedar atrapado bajo los escombros.
En definitiva, de lo que se trata es de asegurar la resiliencia frente a los desastres para minimizar las pérdidas humanas y materiales.

Con normas de construcción estrictas.
Con reglas de zonificación que prohiban las edificaciones sobre fallas sísmicas o zonas en riesgo de inundación.
Y con medidas de alerta temprana y protocolos de evacuación.
Las lecciones del trágico terremoto turco nos recuerdan que lo importante es prevenir para no tener que lamentar.



Federico Cuello