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Las ventas callejeras en diferentes puntos de La Romana han proliferado, especialmente por parte de nacionales haitianos, a raíz del cierre de las zonas francas.
De acuerdo con personas oriundas de este municipio, como Sergio Lorenzo, ese fenómeno está relacionado con la falta de empleos existente allí, también con que el terremoto de Haití del pasado 12 de enero, que obliga a esos descendientes a buscársela con más ahínco para enviar ayudas a sus familiares del vecino país.
La situación contribuye a que se arrabalicen áreas céntricas de esta ciudad turística de la región Este.