Las proyecciones de Pujols
A Sparky Anderson se le atribuye la idea de conformar un equipo con 25 jugadores de último año de contrato porque suelen tener sus mejores registros.
Albert Pujols está camino a convertirse en una excepción, aunque no lo quiera admitir está teniendo su peor campaña en todas las categorías ofensivas y defensivas.
Los Cardenales (32-22) han jugado justamente la tercera parte de la campaña (162) y una simple operación aritmética de multiplicar por tres su desempeño estadístico ofrece datos alarmantes respecto a lo que ha sido su comportamiento en las primera diez campañas. Claro, son simples proyecciones.
Nunca en esta época se había visto con un deficiente .257 (210-54) cuando su promedio más bajo ha sido .312 (2010); tiene ocho jonrones (proyección de 24) y su menor total ha sido 32 (2007); ha remolcado 28 (proyección de 84) siendo su menor cantidad 103 (2007); ha anotado 31 (proyección de 93), cuando en su peor año anotó 99 (2007); apenas ha conectado cinco dobles, ha bateado 16 veces para doble play y de paso tiene cinco errores defensivos cuando el año pasado sólo cometió cuatro.
Su historial de las mejores diez campañas iniciales demuestra que todavía está a tiempo de recuperarse y lograr buenos números acumulativos, quizás no porcentuales.
Cierto, los Cardenales están en la primera posición y es Pujols el encargado de dar personalidad al equipo, pero hasta ahora hay que decir que no ha sido el caballete.
Es lógico que la prensa esté preocupada por la superestrella, sencillamente, ese no es el Pujols que conocemos.