Las protestas

Los movimientos de protestas se renuevan cada día con diferentes actores.

Los profesores de escuelas públicas se han lanzado a las calles a protestar por la deficiencia o suspensión del seguro médico y hasta a favor de la asignación del 4 por ciento del Producto Interno Bruto para la educación.

La docencia ha sido suspendida en muchos centros públicos por la huelga que escenifican los maestros hasta en reclamo de un mejor salario.

Sin embargo, los docentes se han lanzado a las calles sin sus principales líderes de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).

Muchos profesores no quieren ver “ni en pintura” al presidente del gremio, Radhamés Camacho, a quien acusan de esconderse en medio de la lucha por el cuatro por ciento y en los reclamos por una mejoría en los salarios.

Algunos atribuyen a su militancia peledeísta el hecho de que Camacho no quiera enfrentarse al Gobierno para encabezar un movimiento reivindicativo.

También en los barrios

En muchos barrios de la Capital y del interior se preparan manifestaciones de protestas por las alzas que experimentan los productos de primera necesidad y en la facturación eléctrica, además de los aumentos en los precios de los combustibles.

En sectores capitalinos las mujeres abandonan sus quehaceres habituales para encabezar cacerolazos, como forma de llamar la atención del Gobierno y demás autoridades sobre el estado de cosas imperante.

Caos en el transporte

La paralización en el servicio del transporte público se está convirtiendo en una práctica habitual entre los empresarios y sindicatos que dominan este sector.

La población es sorprendida cualquier día con un paro, como sucedió el pasado lunes, que muchas personas tuvieron que llegar tarde a sus centros de trabajo y de estudios por causa de una parálisis en esa área estratégica de la economía.