Las pensiones y el ‘gobierno moral’

Hasta el momento el presidente Danilo Medina ha hecho anuncios de acciones futuras que han concitado aplausos por adelantado, pero las ejecuciones reales actuales son fundamentalmente simbólicas.

Eso así porque aún tiene poco tiempo al frente del Poder Ejecutivo y porque asumió su cargo con un Presupuesto elaborado y en ejecución por la administración anterior.

Por lo tanto, en esta etapa de su mandato, las acciones simbólicas son las que permiten deducir cuál será el rumbo que tomará su gobierno.

Pues bien, si el presidente Danilo Medina ha hablado de que hará un gobierno “moral y ético” hay que entender que tomará correcciones de acciones que pudieran ser legales por la forma, pero que en el fondo no tienen nada de moral ni de ético.

Tal es el caso de funcionarios de la pasada administración, algunos de los cuales han continuado en este gobierno en el mismo cargo o en otro jerárquicamente superior al anterior, que se autogestionaron pensiones ofensivamente altas.

Una señal que puede dar el presidente Medina de que habla en serio, sería dejar sin efecto esos privilegios autoconcedidos o proscribir de la administración pública a quienes los preserven.

La pensión es un recurso diseñado para garantizar el sustento a las personas que abandonan la vida laboral, sea por edad o por incapacidad física.

De los casos que hablamos aún están en edad productiva y lo demuestra el hecho de que son funcionarios actuales.

Presidente, de verdad, el país espera un “Gobierno moral y ético”.