Las manos que sostuvieron nuestra dignidad

Las manos que sostuvieron nuestra dignidad

Las manos que sostuvieron nuestra dignidad

Claudio Caamaño Vélez.

El pasado 24 de abril, como cada año, conmemoramos el aniversario de la Revolución de 1965, el acontecimiento más importante de la historia dominicana del siglo XX.

La Catedral Primada de América estuvo repleta como pocas veces, entre los presentes habían cientos de protagonistas de esa epopeya, que a 57 años aún mantienen vivo su espíritu de lucha y compromiso con la Patria.
No pude evitar fijarme en sus manos, ya labradas por los surcos del tiempo. Imaginé cómo empuñaron las armas para defender nuestra democracia, soberanía y libertad. Esas manos fueron las que sostuvieron nuestra dignidad.

Esos hombres y mujeres, con cabezas encanecidas y rostros trastocados por los años, escribieron de las páginas más gloriosas de nuestra historia. Ellos fueron los valientes David, que enfrentaron al abusivo Goliat, y cuya valentía y arrojo conmovió al mundo entero.

De los que sobrevivieron a la guerra, muchos fueron sistemáticamente asesinados en la “paz”. Otros fueron perseguidos y estigmatizados, muchos de ellos condenados a la miseria. Miseria en la cual sobreviven, los que no sucumbieron ya ante las inclemencias del abandono.

Cada año van muriendo, y a veces deben hacer colectas para sepultarlos, sin siquiera tumba asegurada en el país por el cual tanto lucharon.

Esos héroes y heroínas lo menos que merecen es vivir con algo de dignidad. No solo por ellos, sino por todos nosotros, pues de lo contrario tendríamos que preguntarnos ¿que clase de país estamos construyendo? ¿que ejemplo estamos dando a las presentes y futuras generaciones?

El partido de gobierno, que es la continuación de lo mejor del PRD, por cuyo retorno al poder el pueblo se lanzó a las calles, tiene una deuda con ellos. Por primera vez tenemos un presidente descendiente directo de esa historia, hijo del Ministro de Finanzas del presidente Caamaño.
¿Qué esperamos? ¿Que se terminen de morir todos para construirles un monumento?