Las diferencias internas que rodearon la consulta presidencial del PLD y el desafío de ordenar la competencia rumbo a 2028

Casa Nacional del PLD
Casa Nacional del PLD. Archivo.

Santo Domingo.- La consulta que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) había concebido para medir la simpatía de sus aspirantes presidenciales terminó exponiendo diferencias entre dirigentes, cuestionamientos sobre el padrón y posiciones distintas respecto al momento y la forma en que debía desarrollarse el proceso interno.

José Dantés, miembro del Comité Político y secretario de Asuntos Jurídicos del PLD, explicó que la organización había aprendido de los cuestionamientos surgidos en 2025.

Según dijo, el proceso anterior no fue correctamente articulado y pudo generar la percepción de que se pretendía escoger anticipadamente a un precandidato.

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“Fue un proceso realmente bombardeado desde fuera, más que otra cosa”, afirmó Dantés durante su participación en Esto no tiene nombre al referirse a los cuestionamientos que, según su versión, recibió la iniciativa.

El dirigente sostuvo que en 2026 el PLD buscó presentar un mecanismo diferente, cuyo propósito sería medir la simpatía de los aspirantes y no seleccionar formalmente al candidato presidencial.

Pero las diferencias también se manifestaron entre los propios aspirantes. Abel Martínez decidió no participar en la consulta y mantuvo su aspiración presidencial. El dirigente llegó a plantear que quien resultara favorecido en el proceso tendría posteriormente que competir con él por la candidatura del partido.

Francisco Javier García, otro de los aspirantes, cuestionó el manejo del padrón.

Su principal reclamo estuvo relacionado con 523,781 personas que aparecían afiliadas simultáneamente a más de una organización política y que no habían sido validadas para participar automáticamente en la consulta. García llegó a denunciar que la situación podía beneficiar a un aspirante determinado.

La Comisión Organizadora de la Consulta respondió que esos ciudadanos no habían sido excluidos definitivamente. Explicó que se trataba de personas con registros múltiples y que se estableció un procedimiento para que pudieran validar su pertenencia al PLD y quedar habilitadas.

La comisión también sostuvo que no conocía las preferencias políticas de esas personas y, por tanto, rechazó que la medida estuviera diseñada para favorecer a algún aspirante. Diario Libre

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A esas diferencias se sumó la posición de Francisco Domínguez Brito, quien cuestionó el momento en que se realizaría la consulta y llevó el tema ante la Junta Central Electoral.

Dantés respondió que la comunicación emitida por el organismo electoral a raíz de ese planteamiento no tenía carácter vinculante para el PLD y que el partido continuaría desarrollando sus procesos internos dentro del marco constitucional y legal.

El escenario se complicó todavía más con el avance del proceso. La boleta había llegado a tener ocho aspirantes, pero varias figuras declinaron sus aspiraciones, hasta quedar Francisco Javier García, Manfred Mata, Gonzalo Castillo y Francisco Domínguez Brito en la etapa final del proceso.

Y así, la consulta prevista para el 18 de octubre fue cancelada por la falta de equipos tecnológicos suficientes para realizar la votación automatizada.

La decisión llegó después de semanas de diferencias sobre el padrón, cuestionamientos jurídicos y posiciones encontradas entre los aspirantes, dejando al PLD ante la necesidad de definir cómo continuará su proceso interno de cara a la candidatura presidencial de 2028.

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Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en la fe que transforma.