Las cosas de Bengoa

Vicente Bengoa ha desarrollado una gran capacidad para crearle situaciones incómodas al Gobierno, quizás porque habla en muchas ocasiones como técnico o porque no negocia su condición de jefe del Presupuesto. Fue Bengoa y luego Pina Toribio, quienes dijeron que el presidente Leonel Fernández aprovecharía su visita a Venezuela con motivo del Bicentenario de su independencia para firmar el acuerdo de venta del 49% de las acciones de la Refinería Dominicana de Petróleo a Venezuela, lo que finalmente no se produjo.

Pero es el mismo Bengoa quien, cuando se pensaba que se iniciaría una luna de miel con el Colegio Médico Dominicano, lanzó una especie de “no se vista que no va”. De litorales palaciegos y luego confirmado por los médicos, se informó que las autoridades propusieron un aumento del 30 por ciento, pero cuando todo parecía que caminaría bien, Bengoa salió diciendo que eso no era cierto y que en el Presupuesto no hay dinero asignado para esa partida.

Necedad de la Cámara de Cuentas

No importan las explicaciones que se le intenten dar, resulta una necedad de la Cámara de Cuenta insistir en auditar a la Junta Central Electoral a menos de cuatro semanas de celebrar las que serán las elecciones más complicadas realizadas en el país en toda su historia. A menos que hayan propósitos ocultos, o aspiraciones de cerrar desde ahora el paso a quienes pudieran ocupar posiciones que desde ahora se apetecen, no cabe en ninguna cabeza sensata que el tribunal electoral sea intervenido para una auditoria como pretende la Cámara de Cuentas, especialmente cuando hace poco se realizó una.