Las bancas deportivas
Nunca en mi vida he hecho una jugada, no entro para nada a bancas de apuestas y no entiendo el lenguaje de los apostadores, ni quiero aprenderlo Pero, y aquí está el bendito pero, un querido amigo, que además fue mi director en un importante noticiario radial y quien de una u otra forma está ligado a la actividad de las bancas deportivas, se me acercó para plantearme la dramática realidad por la que están atravesando esos negocios, pero sobre todo para evaluar la parte humana del asunto Me dice él que muchos, entre los que se encuentra el Gobierno, sólo ven que esos son centros de apuestas, pero que no se fijan en la gran cantidad de empleados que tienen esos negocios y, por tanto, la gran cantidad de familias que dependen de ellos, por lo que se debería evitar que cierren masivamente, como ocurrirá si se mantiene la voracidad fiscal actual La Dirección General de Impuestos le cobra a cada banca 18 mil pesos diarios, a los que se agrega el pago de empleados, renta de local, la deficiente energía eléctrica, teléfono, limpieza y compra y mantenimiento de equipos informáticos, entre otros gastos, más el dinero que retorna a los apostadores que aciertan. ¿Que les parece?
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