Domingo, 20 de octubre, 2019 | 5:07 pm

Las altas temperaturas afectan mayormente la salud cardiovascular

Estadísticas. Durante o después de las ola de calor se encuentra un aumento de infarto al miocardio. Verano. En esta época el organismo pierde más líquido del habitual.

El calor produce deshidratación y esta a su vez produce hemoconcentración.
El calor produce deshidratación y esta a su vez produce hemoconcentración.


SANTO DOMINGO.-Cuando llega el verano debes protegerte del calor y del sol para evitar deshidratarte o sufrir una insolación. ¿Pero sabías que las altas temperaturas también pueden afectar tu salud cardiovascular?

Si bien es cierto que las patologías cardiovasculares están principalmente asociadas al frío, también pueden producirse problemas asociados a una exposición al calor excesivo.

De hecho, las principales causas de mortalidad durante las olas de calor se relacionan con las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y respiratorias.

De acuerdo a Mayra Melo, cardióloga y directora Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología, las principales causas de mortalidad durante las olas de calor, se relacionan con las enfermedades cardiovasculares, encontrándose un aumento de infarto al miocardio durante o después de estas.

Se pierde más líquido

La galena dijo que durante el verano, debido a las altas temperaturas el organismo pierde más líquido del habitual, por la sudoración, disminuyendo el volumen de líquidos del torrente circulatorio, añadido a esto el calor produce vasodilatación del sistema arterial, lo que conlleva a un enlentecimiento de la circulación.

En este sentido destaca que todo esto puede afectar especialmente a los pacientes con enfermedades cardiovasculares, y agrega: “El calor produce deshidratación y esta a su vez produce hemoconcentración (aumento de la viscosidad de la sangre), lo que favorece los accidentes tromboembólicos”.

Explica que los grupos más vulnerables al calor son las personas de edad avanzada, los pacientes con enfermedades preexistentes y con algún factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, y los niños menores de 5 años.

Los síntomas del golpe de calor son: fiebre de 104 °F (40 °C) o más, cambios en el estado mental o el comportamiento, como confusión, agitación, dificultad en el habla, calor, piel seca o sudoración excesiva, náuseas y vómitos, piel enrojecida, pulso acelerado, respiración agitada, dolor de cabeza y desmayos.

Sabias recomendaciones

Prevención. Los pacientes con alguna cardiopatía o que presenten un elevado riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares tengan en cuenta estas indicaciones.

• Dieta sana y equilibrada: controlar la sal, grasas y azucares. • Ingesta adecuada de líquidos para evitar la deshidratación.
• Evitar cambios bruscos de temperatura.
• Usar ropa adecuada al clima y al nivel de actividad que se vaya a realizar.
• Limitar los esfuerzos físicos al aire libre, sobre todo en las horas de más calor.
• No consumir alcohol porque altera la regulación de la temperatura corporal.