Las Altas Cortes

El Consejo Nacional de la Magistratura tiene previsto empezar hoy a escoger los futuros miembros del Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral.

También seleccionará a quienes sustituirán a los jueces de la Suprema Corte de Justicia que han fallecido o cumplido la edad límite para su retiro obligatorio, además de evaluar a los otros para determinar si los deja en su actual posición.

La Constitución de la República le confiere al Consejo Nacional de la Magistratura la potestad de hacer esas designaciones con las únicas limitantes que establece la propia Carta Magna.

El proceso de evaluación de los candidatos fue público, pero la elección será a puerta cerrada, pues los integrantes de ese organismo prefieren hacer sus deliberaciones en privado.

Actúan conforme a sus atribuciones constitucionales, pero no está de más recordarles que sobre sus hombros pesa una gran responsabilidad: conformar Altas Cortes idóneas con miembros pulcros y capaces.

Tienen mucho de donde elegir, pues la nómina de aspirantes incluye a profesionales del Derecho con méritos más que suficientes para ocupar cualquier posición en la judicatura.

Esperamos que el proceso no se convierta en una repartición de cuotas, sino en un ejercicio en procura de fortalecer nuestras instituciones.

Cada uno de los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura está legitimado por un mandato directo o indirecto del pueblo, que al final de cuentas es el gran Soberano. Ojalá actúen pensando en lo que más le convenga a la nación