Un grupo de investigadores de las universidades de medicina de Stanford (EEUU) y Berna (Suiza) desarrollaron una molécula artificial capaz de paralizar los mecanismos que inducen las reacciones alérgicas.
El estudio, publicado en la revista Nature, abre la posibilidad al desarrollo de tratamientos preventivos mucho más eficaces contra todo tipo de alergias, incluso las agudas.