Las aguas buscan su nivel
Pasadas ya las primeras horas después de que el excandidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano admitiera tácitamente su derrota y llamara a sus seguidores a la preservación del orden público, comienzan a sentirse los aires de una vuelta a la normalidad en las diferentes actividades sociales.
Si bien es verdad que el partido mayoritario de la oposición parece abocarse ahora a un enfrentamiento interno por el liderazgo de esa entidad, y que esta lucha ha de tener repercusiones más allá de las fronteras del perredeísmo, no es menos cierto que al mismo tiempo se van despejando los nubarrones que amenazaban con la alteración del orden si se hubiera provocado un choque con el partido del gobierno.
Lo que nos toca a todos ahora es volver al trabajo. Mientras tanto, la ciudadanía se prepara para vigilar los primeros pasos de la nueva administración y velar por el cumplimiento de las promesas de campaña.
Podemos y debemos aprender a vivir civilizadamente, en paz y orden, sin sacrificar cada uno sus principios y sus creencias. Esa debe ser la consigna.
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