La violencia y los Amet

Agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte se están viendo involucrados en acciones violentas con una frecuencia inusual.

Si la realidad fuere que se ha desatado una ola de agresiones de ciudadanos contra los agentes de la Amet, habría que preguntarse porqué ha surgido ahora ese fenómeno que no se había presentado antes.

En cambio, si lo que realmente ocurre es que las agresiones son como consecuencia de actitudes violentas de los citados agentes, entonces hay que tomar todas las medidas pertinentes para que éstos vuelvan a sus orígenes.

Sea una cosa o la otra, la realidad indica que algo anda mal y las relaciones entre los agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) y la ciudadanía se ha constituido en un nuevo elemento de violencia en nuestra sociedad.

A ese cuerpo especializado tradicionalmente se le ha reconocido rectitud en su comportamiento e incluso que son pocos proclives a recibir sobornos, pero no se puede permitir que degeneren en un organismo represivo.

Empieza a preocupar lo que está ocurriendo, especialmente porque puede ser un reflejo de la violencia que caracteriza el tránsito en la República Dominicana.

Ninguna violación de ley de tránsito justifica agresiones a tiros o a macanazos, como tampoco resulta justificable que los amonestados agredan a las autoridades.

Estamos frente a un problema incipiente al que se le debe dar el frente de inmediato.