La violencia se expande
No hay espacio público o privado del país donde no azote la violencia en sus diversas manifestaciones. Las redes sociales se han convertido en la ventana abierta para mostrar hasta dónde esta sociedad convive con actos violentos.
La política y la campaña electoral están marcadas por actos violentos, fruto de intereses y demandas personales que desbordan la capacidad de contención o negociación de los líderes, partidos, grupos y parcelas políticas. Son manifestaciones de una sociedad en que ciudadanos y vecinos no tienen la madurez y formación para entablar un diálogo reparador.
De inmediato aflora la intolerancia, el enfrentamiento, el insulto y, de manera inevitable, la agresión física.
La escuela es el último espacio donde la violencia hizo su aparición; y de nuevo las redes sociales dieron cuenta de una lamentable riña ente dos estudiantes en un centro educativo de Boca Chica. En La Romana una niña de 12 años, estudiante de la escuela básica Nery Cueto, del sector Villa San Carlos, perdió la vida luego de un incidente violento que involucró a otros estudiantes.
No es el momento de buscar las razones. Nace y se manifiesta en todas partes: en las calles, en el seno de la familia, en espacios sociales y, fruto de la modernidad, la tenemos a través de las redes sociales.
Esa situación apunta a una descomposición social que, al menos en la escuela, debe llamarnos a la reflexión, una reflexión profunda que involucre a las autoridades del Ministerio de Educación, a la comunidad y la familia. Un diálogo preventivo nos pondrá en el camino para hallar soluciones eficaces.
