La vida de Troy Davis depende de un comité de indultos en Estados Unidos

ATLANTA, EEUU.-El comité de indultos de Georgia realiza este lunes una audiencia para decidir si le perdona la vida a Troy Davis, un condenado a muerte en Estados Unidos, tras un polémico proceso legal que provocó protestas internacionales y ruegos de personalidades para evitar su ejecución.

Davis tiene su cita con la muerte el miércoles en la noche en una cárcel de Jackson, una localidad a 77 km al sureste de Atlanta, donde recibirá una inyección letal.

"Nosotros somos Troy Davis" y "Justicia libera a Troy David", decían las pancartas de un centenar de personas que desde las 07H30 locales (11H30 GMT) marcharon hasta la sede del comité de indultos de Georgia (sureste de Estados Unidos), en Atlanta, donde sus cinco miembros están reunidos para decidir si conmutan o no la pena de muerte de Davis por la de cadena perpetua.

Este comité necesita una mayoría simple para decidir un caso.

Troy Davis, que ha pasado casi la mitad de sus 42 años en el corredor de la muerte en Georgia y cuya ejecución está fijada para el miércoles, es presentado por numerosas personalidades como el prototipo del negro inocente injustamente condenado a muerte por matar a un policía blanco.

El jueves pasado se entregó una petición con más de 663.000 firmas al comité reclamando la gracia para Davis, protagonista de un caso en el que no han podido encontrarse evidencias materiales sobre el supuesto crimen cometido.

Pero el punto que levantó más dudas y protestas es que desde que fue sentenciado en 1991, siete de los nueve testigos no policiales se retractaron de sus declaraciones alegando coerción e intimidación por parte de la policía en la obtención de sus testimonios.

Davis ha estado condenado a la pena de muerte durante casi 20 años luego de haber sido declarado culpable de matar al policía Mark MacPhail durante una pelea en 1989 en la ciudad de Savannah.

"Este caso es extraordinario porque han habido cuestionamientos sustanciales sobre su inocencia por casi una década", dijo el abogado Stephen Bright, profesor en la escuela de leyes de Yale, citado por el diario The Atlanta Journal-Constitution.

Se trata de un caso que "llamó la atención de todas partes del mundo y contó con el apoyo de un número extraordinario de personas, algunas de ellas muy prominentes, lo que no tiene precedentes", apuntó Bright.

"Miren las evidencias. Han sido siete de los nueve testigos los que se han retractado", dijo Durrell Seay, estudiante de la Universidad de Georgia en una vigilia celebrada el domingo en Atlanta.

Pero la madre del policía muerto, Anneliese MacPhail, dijo al diario The Atlanta Journal-Constitution que los activistas contra la pena de muerte han tomado el caso de Davis como estandarte sin mirar con detenimiento los hechos. "Él es culpable", aseveró.

"No podemos ejecutar (a Davis) como resultado de una evidencia que está en duda", opinó Mark Clements, portavoz de la campaña Fin a la Pena de Muerte, con sede en Chicago.

Davis ha sido respaldado por personalidades como el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, el Papa Benedicto XVI y la actriz norteamericana Susan Sarandon.

La Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) y Amnistía Internacional han encabezado los llamados a protestar para evitar la inminente ejecución de Davis, tanto en el país como en el mundo.

La semana pasada se celebraron unas 300 protestas y vigilias en varias ciudades de Estados Unidos, América Latina, y Europa.

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