En Brujas, Bélgica, están construyendo la primera tubería de cerveza. Un conducto de 3,2 kilómetros que servirá para conducir la preciada bebida directamente desde la fábrica hasta el grifo.
El proyecto es idea de De Halve Maan, una de las cervecerías más antiguas de la ciudad.
Con ello pretende conectar la embotelladora, que se encuentra en las afueras de la ciudad, con su establecimiento en el casco antiguo de la localidad medieval.