La tapa de rosca no le quita calidad al vino

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Santo Domingo.- Más de una persona tendrá sus reparos en abrir una botella de vino con tapa de rosca, aduciendo que no se puede “descorchar” o que esto le quita calidad. Pero la realidad indica que este sistema de cierre crece cada vez más a nivel mundial.

Thomas Sartori, sommelier y educador de vinos de El Catador, S. A., explica que cuando se piensa en una botella de vino “tendemos asociarlo casi de inmediato con el corcho, pues desde hace siglos se ha utilizado aprovechando sus excelentes propiedades de elasticidad, permeabilidad y durabilidad”.

“Sin embargo, durante el proceso de extracción y producción se pueden formar condiciones que afectan la calidad final, confiriendo al corcho y luego al vino graves defectos aromáticos”, explica Sartori.

Asegura que la producción de un corcho de calidad es un proceso muy costoso que encarece el producto final, provocando que no todos los vinos puedan soportarlo.

Sobre el uso de los corchos en los vinos, Sartori cuenta que esta decisión es una peculiaridad de los “vinos de guarda”, que son un porcentaje muy bajo de los que se venden en el mundo.

Nueva alternativa

Desde hace años, explica Sartori, se están buscando sistemas alternativos en diferentes materiales, como el sintético, el vidrio y metal; varios estudios han demostrado que la tapa de rosca en metal es una de las mejores opciones.

“El problema más grande que presenta la tapa de rosca es su aceptación por parte del público, que identifica los vinos con este tipo de cierre como vinos de poca calidad. Es cierto que la poesía de un descorche realizado con profesionalidad se va perdiendo, pero frente a una decisión de elegir la poesía o la calidad del producto creo que todo el mundo estaría de acuerdo en escoger la calidad”.

Afirma que para los vinos jóvenes, aromáticos y que no sean vinos de guarda, la tapa de rosca es la mejor opción, porque permite cuidar todo el patrimonio de aromas del producto siendo un material inerte, al contrario del corcho, que es un material “vivo”.

La tapa de rosca, a nivel práctico, permite guardar las botellas en posición vertical (cosa que no se puede hacer con el corcho), permite re-tapar las botellas y brindar la posibilidad de aprovechar el mismo producto y no se necesita de un descorchador para abrir la botella, además impiden que se modifique el sabor de los vinos, algo que a veces puede suceder con los corchos. .

Investigación. Un estudio mostró que el sistema de rosca pasó del 5% en 2004 al 25% en 2007.

Uso. La tapa a rosca es recomendada para vinos de entre 2 a 4 años después de envasados.

tendencia. Los que se consuman hasta los 4 años llevarán este tipo de cierre.