Santo Domingo.-La República Dominicana se encamina a una gran crisis institucional de continuar con la tendencia de relajamiento de las normas contenidas en la Constitución.
Así lo expresó el vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), quien indicó que en su afirmación se refleja lo relacionado a la no asignación del 4% del PIB a Educación, lo del Tribunal Constitucional y la revisión de sentencias y a una eventual repostulación del presidente Leonel Fernández.
Al participar en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, junto al director del Centro de Investigaciones Sociales, Wilfredo Lozano, el sociólogo Cándido Mercedes y el escritor Andrés L. Mateo, Servio Tulio Castaños Guzmán entiende que con la conformación del Tribunal Constitucional se busca que éste legítime la reelección del presidente Leonel Fernández, que a todas luces es incostitucional.
Expresó preocupación por quiénes serán los jueces que conformarán el Tribunal Constitucional, el Tribunal Superior Electoral y quiénes se quedarán en la Suprema Corte de Justicia, órganos que indicó son los encargados de garantizar el Estado de Derecho en el país.
Sobre todo en un país donde más que un Estado de Derecho lo que hemos tenido es un Estado de legalidad. dijo.
Castaños Guzmán abogó, además, por la implementación de la Ley de partidos y de Garantías Electorales, tras afirmar que les preocupa como se ejerce la política en el país.
Trato patrimonial
Por su lado, Wilfredo Lozado dijo que el problema del Estado es que se le ha dado un manejo neopatrimonial y se ve como si fuera del sector privado. Entiende, además, que la crisis institucional se debe a la política clientelista y a su juicio, ese es un parámetro para medir la corrupción.
Explicó que esa situación se debe a que históricamente las instituciones han sido construidas en bases muy débiles. Mientras que el sociólogo Cándido Mercedes se quejó de que la Constitución de la República haya sido violada en varios artículos a menos de un año de su promulgación.
Andrés L. Mateo fue más lejos y planteó que la nación ha fracasado una y otra vez fruto de la desintitucionalización del país.
Afirmó que esto se debe a que los procesos institucionales se personalizan y se convierten en cruzadas para quedarse en el poder.
Mateo indicó que con la desaparición de los líderes José Francisco Peña Gómez, Juan Bosch y Joaquín Balaguer se da la anulación por completo de los proyectos sociales y calificó como una tragedia para el país el desamparo en cuanto a una buena política social.
Los representantes de la Sociedad Civil entienden que no tienen una percepción pesimista del destino del país, y creen que ha habido ciertos avances, empero no al ritmo que debió hacerlo, porque todavía persisten los mismos problemas.
Asimismo, consideran que el país lo que necesita es que lo gobiernen bien.