La seriedad del béisbol
Todo el mundo está en pelota, aunque muchos fanáticos están sumamente deprimidos por las tres derrotas en línea , por lo menos hasta el sábado, porque ahora pudieran ser cuatro, que han sufrido las Águilas ante los Leones.
El sufrimiento y el desconsuelo es producto del fanatismo que experimentan los aficionados por un determinado deporte.
Es tan así, que muchos fanáticos, ante la desesperación por los reveses, se aventuran a afirmar, como una forma de consolarse, que esos resultados son negociados para sacar más ventaja económica a la serie final.
Es más, precisamente ayer tarde, un fanático me señalaba que cada juego de esta serie deja por lo menos 20 millones, y por lo tanto la llevarían hasta el noveno encuentro.
El béisbol profesional puede tener todos los fallos del mundo, pero es manejado con máxima pulcritud.
Sin embargo, hay personas que dan motivos a especulaciones, dado que hasta un alto ejecutivo de los Toros del Este, Kiko Micheli, acusó recientemente al dirigente de su propio equipo, Héctor de la Cruz, La Manta, de supuestamente haber vendido al Escogido el último partido del Round Robin, algo sencillamente descabellado.