La ruta del carbón
Ha de suponerse que la exportación de carbón está prohibida en la República Dominicana. También parece lógico que los camiones cargados de ese producto no pueden cruzar la frontera hacia Haití por los montes (por lo menos en cantidades significativas). Partiendo de esas dos premisas se puede concluir que o realmente las autoridades permiten la depredación de la vegetación nacional para producir carbón y que el mismo pasa libremente a través de los puntos fronterizos.
El desastre de la vigilancia fronteriza
El secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández Mirabal, manifestó ayer que resulta muy difícil controlar el contrabando de carbón por la frontera. Incluso, llega a compararlo con el tráfico de cocaína en la frontera entre Estados Unidos y México. Quizás exagera un poco con el ejemplo, pero sí pone de manifiesto las deficiencias en los controles fronterizos. Esa misión no corresponde a Medio Ambiente, pero sí le toca cuidar de los recursos naturales dominicanos, pero como se trata de una dependencia oficial, no va a lanzar críticas abiertas a otra, como son los múltiples organismos que deben vigilar por la seguridad en la línea divisoria. En conclusión, el caso del carbón demuestra también la ineficacia en la vigilancia de la frontera y que definitivamente por ahí pasa de todo.
Negación de la SCJ
La Suprema Corte de Justicia ha dado muestras de su disposición de investigar denuncias de irregularidades contra jueces y de tomar las medidas correctivas de lugar. En la actualidad hay muchas señales que indican la necesidad de por lo menos investigar. Muchas decisiones judiciales que benefician a narcotraficantes dejan mucho que desear. Los miembros del máximo tribunal no pueden responder a las denuncias con defensas acaloradas, sino con investigaciones que despejen cualquier duda, que hay muchas.