La reforma y la energía
La recién presentada propuesta de discusión para el fortalecimiento de la capacidad recaudadora del Estado y pacto fiscal, es un conjunto de informaciones y propuestas complejas y ocupará el espacio económico del país por las próximas semanas.
En sí, el conjunto presentado, resumido en tres documentos, requiere desmenuzarse para comprender sus reales alcances y, obviamente, conllevará mucha negociación, donde los intereses más fuertes podrían prevalecer y eliminarse al menos los aspectos más absurdos que habrían de ser gravados.
Solo hay que ver lo sucedido con la propuesta de inclusión de elementos de la canasta familiar.
En el caso de la energía, elemento indispensable para la convivencia humana, el desarrollo competitivo y la provisión de servicios básicos, se propone dar una estocada de muerte a un elemento de reconocimiento universal y alternativa para la mejor solución de este problema nacional: las energías renovables.
Increíble, que en un país que dependa de insumos importados como el fuel oil, carbón o gas para su generación eléctrica, se piense en derogar los artículos 10 y 13 del código tributario y el artículo 12 de la Ley 57-07.
Ello significaría el fin de nuevos parques eólicos o solares, que están en proceso de inversión, o los que se pudiesen construir en el futuro; amén del proceso sustitutivo de energía en base a elementos fósiles por las bondades que nos aporta la naturaleza sin costo alguno!
Sabemos que lo que se ha presentado es una propuesta, y por ello será objeto de discusiones y negociaciones. Así lo ha revelado la primera corrección de la propuesta que ha hecho el Gobierno.
Pero hagámosle caso al comunicado sin desperdicios del Conep, para que entre otras correcciones se preserve el interés de propagar el uso de energías renovables.