La queja de Hipólito
El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano, Hipólito Mejía, develó que existe un distanciamiento entre su proyecto político y la cúpula de su organización.
El expresidente de la República no escondió las gestiones que ha realizado para reunirse con el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, quien se observa alejado de la campaña electoral de su entidad.
Como una actitud rara definió ayer Mejía ese comportamiento de Mejía, a quien también acusa de no ofrecerle dinero del financiamiento que recibe el partido blanco por parte de la Junta Central Electoral.
El distanciamiento entre Mejía y Vargas Maldonado devino de la contienda interna por la nominación presidencial, pero los perredeístas han exigido que estos líderes diriman sus diferencias y el PRD participe cohesionado en las elecciones generales de mayo venidero.
También se cuestiona que Orlando Jorge Mera, en su condición de secretario general del PRD, no participe en las actividades proselitistas del candidato de su partido, aunque pudiera alegar que estaría inmerso en las tareas institucionales, como lo ha dicho el propio Vargas Maldonado.
Centro de Cómputos
Los representantes del PRD y del Partido de la Liberación Dominicana pudieran reunirse en cualquier momento bajo la mediación de monseñor Agripino Núñez Collado para cerrar el capítulo abierto por el conflicto surgido en el Centro de Cómputos de la Junta Central tras la renuncia de Miguel Ángel García por una disputa personal con el incumbente de esa área, Franklin Frías.
Se ha informado que casi estaría listo el acuerdo al que arribarían los partidos para resolver ese problema y que la Junta pueda transitar el montaje de los venideros comicios sin ese contratiempo.
Sin embargo no existen garantías de que las disputas terminen ahí, especialmente si se cierra la distancia entre los candidatos.
