Berlín.-La policía alemana procedió pacíficamente a la evacuación final del campamento del movimiento anticapitalista Occupy Frankfurt, el más antiguo de ese tipo y magnitud en Europa, después de una decisión judicial.
Algunos de los indignados ayudaron a la policía a desmantelar las tiendas de campaña, mientras que otros estaban sentados, meditando sobre el final de su aventura, que duró casi 10 meses.
En la tarde de ayer ya la mayor parte de los indignados había abandonado voluntariamente el campamento, situado en una plaza pública cerca del Banco Central Europeo (BCE).
Una docena de ellos, sentado en frente del símbolo del euro que adorna la plaza, prefiriendo hacer resistencia pasiva.
Estamos muy decepcionados, comentó Maike Wolf, 24 años, ocupante del campo desde su creación, en octubre pasado.
La Constitución y el derecho de reunión están siendo violados, dijo, asegurando que el grupo seguirá luchando en los tribunales.
Emanuel Rauber, otro ocupante de 29 años, al contrario, afirmó: No es tan malo, nos permitirá empezar de cero, por qué no volver un día o trasladarse a otro lugar, en las casas vacías en Frankfurt, sugirió.
El municipio pidió a los indignados desmantelar el campo a finales de julio. Pero ayer el tribunal rechazó el recurso de los indignados. Dijo en un comunicado que tiendas de campaña, chozas, sofás, sillones, sillas y tarimas de madera en el campamento no eran elementos esenciales para expresar su opinión.
El tribunal también ha sido sensible al argumento de la municipalidad que habló de los problemas de salud, incluyendo que el campo está infestado de ratas.
El sitio ya había sido evacuado por la policía por primera vez en mayo, pero los manifestantes volvieron.
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