La petición de la JCE
La Junta Central Electoral da un buen ejemplo al acudir a la Cámara de Cuentas para solicitar una auditoría al manejo que hizo de los fondos públicos para organizar y realizar las elecciones del pasado 16 de mayo.
El organismo electoral también ha solicitado, correctamente, que sean auditados los recursos que el Estado entregó a los partidos políticos.
Nadie que dirija un organismo del Estado que reciba fondos públicos debe temer a una auditoría. Ese es el papel y responsabilidad de la Cámara de Cuentas de la República.
Los partidos políticos son los más llamados a dar el ejemplo en el manejo transparente de los fondos públicos, pues ellos aspiran a administrar el Estado.
Por lo tanto, lo lógico es que esta iniciativa de la Junta reciba el entusiasta respaldo de todos.
El Estado invierte una cuantiosa suma de dinero para que el sistema de partido y la democracia funcione en el país.
Es hora de ver cómo y de qué manera se gastó tanto dinero.
Esperemos, sin adelantar juicios, los resultados prometidos y de acuerdo al tiempo que demanden los trabajos que esperan a la Cámara de Cuentas.
Reconocemos que este tipo de iniciativa no es común, pero debiera serlo.
