La peor tragicomedia política que ha vivido el país

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Porque: “Ser libre es aquel que

Vive según su elección”

 

La libertad es ser dueño de su vida;

subordinada solo a la propia voluntad,

y en no hacer caso de la riqueza.

Platón.-

La  peor tragicomedia que el país ha tenido, y que ha asistido de manera obligatoria, quedara por siempre plasmada en la historia con  artilugios  escritos por algún engreído “historiador”, como muchos que han llenado nuestras páginas solo de tinta, donde hasta modernamente, reconocidos “narcos-jugadores”, han sido elevados al pináculo del emprendimiento y de la política.Sin duda alguna será la más documentada que a la hora de estudiarla, hasta las estatuas de los Leones del Palacio Nacional temblaran.

Hemos y estamos viviendo un momento, en que palabras del llamado gran escritor maldito, Bukowski, encajan como anillo al dedo, aquel mandado a confeccionar de manera personalizada, al referirnos a la época política que nos ha tocado vivir: “Las partes buenas de nuestra relación eran como una rata revolviéndose y mordiéndome en el estómago”.

Han sido unas relaciones toxicas, donde la gran mayoría de los políticos que han logrado llegar al Poder, se han repartido el Estado cual si fuese una herencia familiar. Repiten y repiten en las posiciones siempre para hacer lo  mismo aunque prometiendo lo contrario.

Sagaces e indolentes que proclaman una asquerosa experiencia en el mando, cual si “La honestidad fuera un privilegio de la misma y no de la cuna”. Sentencia esta que ahora se hace presente entre la miríada de pandilleros barriales, que han asaltado las instituciones nacionales, poseedores de muchos estudios académicos pero, al parecer, cero formación hogareña.

La causa de este malestar, es incuestionable si en realidad razonamos solo un poco sobre las teorías y elucubraciones a las cuales hemos sido sometidos en las últimas décadas por grupos de teóricos disfuncionales, especialistas en realizar “estudios” y estadísticas en resúmenes correctamente elaborados, sin que les falte o sobre un punto o una coma pero, que solo se quedan en papeles, solo en papeles que se pierden en cualquier gaveta de escritorio o espacio pagado, ya sea dado en la publicidad por medio a las bocinas, o por páginas, que al final y a la derecha, algunos van firmados como “espacio pagado”, solo algunos, porque la mayoría son pagados en efectivo.

Y todo esto es así, porque entre miserias; callejones; hambre; falta de educación, y la política clientelista induciendo a la vagancia y la irresponsabilidad, es difícil, por no decir imposible, encontrarse con los principios éticos y morales, ya que este conjunto de penalidades conllevan que las personas desanden y deambulen por esos vericuetos, siempre con el puñal en la boca, “buscándosela” como sea.

De esa manera se han formado la gran mayoría –que cada día crece exponencialmente- de los que hoy se proclaman “líderes políticos”; conductores de aquellas masas multiformes de desposeídos que se aglomeran en las periferias de las grandes Ciudades a la vista de todos los políticos y todas las autoridades, que a menos que estemos en campaña electoral, no ven ni escuchan y mucho menos, actúan.

Todo esto, como una incongruencia fatal porque “ellos” mismos se encargan que esta situación prosiga, instigando a la invasión de tierras privadas o del Estado, pero que con excepción de esos tiempos de campaña, son los primeros en sentirse asqueados al verla o tener que compartir con aquellos que otrora, mucho antes de sus merecidos ascensos dentro de la sociedad y del dinero, eran sus queridos “compañeritos”.

Siempre creí y hoy admito mi error, que si cambiaba la época, por igual debía cambiar la estrategia, pero estos políticos han decidido, que es más provechoso para ellos, continuar y alargar la época de miseria y falta de educación en la población para alargar el clientelismo político como política de Estado. Una vez más, Jo…er. ¡Sí señor!

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