La OPS advierte
El consumo del tabaco, el alcohol y los accidentes de tránsito tienen en común la cantidad de víctimas que causan, directa o indirectamente.
El uso del cigarrillo, para limitarnos a una de las fuentes de mayor agresividad contra la vida humana, mata a 5 millones de personas cada año. De esa cifra hay que tomar en cuenta que un millón de muertes corresponde a las Américas.
De ahí que resulta sintomático que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insista en el control del tabaco, tal como lo establece el convenio marco firmado y ratificado en 2005 por 29 países; y que, paradójicamente, no incluye a la República Dominicana, Argentina, Cuba, Estados Unidos, El Salvador y Haití.
Talvez pesan más otras razones que no son, básicamente, las planteadas en el orden de la buena salud.
Hay países que incluyen en sus legislaturas la prohibición expresa de fumar en lugares públicos cerrados y oficinas, ya que el cigarrillo o uso del tabaco no solo afecta al fumador, sino también a toda persona expuesta al humo que produce quien fuma.
En el país todavía no hacemos conciencia de los efectos dañinos del tabaco. A veces somos reacios a tomar decisiones de cara al futuro. No somos muy previsores y trabajamos políticas, planes y soluciones con el problema encima. Fumar, igual que consumir alcohol, es perjudicial para la salud.
Las advertencias de la Organización Panamericana de la Salud están ahí. Empecemos por ser más sensibles ante este mal que causa tantas muertes.
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