La oportunidad del sector agropecuario

editorial

La afirmación periódica acerca del potencial dominicano para convertirse en suplidor de productos agropecuarios en el Caribe isleño, y un poco más allá, surge de manera periódica, particularmente cuando alguna coyuntura conflictiva amenaza con arrastrar a todos a la carestía y la precariedad.

Esta vez el tema ha sido tocado por la vicepresidenta Raquel Peña, que ha exhortado a los líderes del sector a impulsar las exportaciones en un momento que parece propicio para ello.

“Nuestros productores deben estar preparados para aprovechar esos momentos”, señaló al participar en el acto de cierre de un congreso agropecuario que tuvo lugar en Punta Cana.

La realidad es que oportunidades como las del momento se presentan de repente y es posible que desaparezcan de la misma manera, particularmente porque al afectar tantos intereses al mismo tiempo lo sensato parece ponerse de acuerdo cuanto antes para ponerle remedio al conflicto.

Una “cultura” de exportación en cualquier área es forjada paso a paso y una vez establecida debe cuidársele con esmero.

Claro, un período crítico puede ser aprovechado para alcanzar mercados que de otra manera serían imposibles por razones variadas, entre ellas las lealtades con algún suplidor, los hábitos de consumo y la ausencia de políticas de incentivos, sin las cuales la inercia puede volverse inconmovible.

Acerca de este punto la vicepresidenta Peña dio seguridades a los productores agropecuarios reunidos en el Este, que desde el Gobierno se continúa trabajando para mejorar o establecer lazos comerciales con países que representan oportunidades para el crecimiento de las exportaciones dominicanas.
Toda dificultad, por compleja que sea, puede ser convertida en una oportunidad y la del presente no es la excepción.