La odiosa fatiga extrema
El término fatiga extrema, donde se incluyen los jugadores que no pueden jugar en los torneos invernales, por lesión o exceso de juego en los Estados Unidos, cada año se convierte en un tema odioso para los equipos del béisbol profesional dominicano.
Lo bueno es que ahora también se está convirtiendo en un dolor de cabeza para los agentes de los peloteros que son incluidos en esa lista.
En las últimas semanas he tenido que escuchar los gritos de varios jugadores, quienes han obligado a sus agentes a que les diligencien salir de esa lista.
La razón por la que gritan los jugadores es económica, ya que los que están en la lista durante el invierno no cobran ni aquí ni allá.
Los equipos limitan a esos jugadores de trabajar en el invierno, que es lo único que saben hacer, pero con esa limitante no incluyen un pago que les garantice quedarse sentados en su casa durante casi cinco meses. Sé que muchos de ustedes ignoran que los jugadores de ligas menores, que no están en el roster de Grandes Ligas, en los Estados Unidos sólo cobran de marzo a septiembre. Luego tienen que mantenerse con lo que pudieron ahorrarse, que en la mayoría de los casos no es mucho dinero. Por tal razón, el torneo de béisbol de invierno representa una tabla de salvación para ellos. La aclaración la hago porque he escuchado y sé que muchas personas tienen la percepción de que son los jugadores los que buscan estar en esa lista y no es así.
Un agente me contó que al recibir la presión de un jugador tuvo que llamar a la organización para explicarle que su representado es pobre y necesita jugar en el invierno, ya que no soporta quedarse todo ese tiempo sin recibir algún dinero. La supuesta repuesta del ejecutivo de la organización fue que se fuera a comer para la academia. Y el agente le respondió que el jugador lo iba hacer, pero junto a toda su familia.