La nueva realidad

En el país se recurre a eufemismos cuando no se quiere poner el dedo sobre la llaga.

En ese orden, a toda la descomposición social que vivimos, que incluye, auge del narcotráfico, asaltos, muertos que aparecen con disparos en la cabeza en lugares inhóspitos, se le llama “nueva realidad”.

A todos los niveles del Ministerio Público, la Policía Nacional, juristas, académicos y políticos, les preocupa la “nueva realidad” que vivimos en el país.

Hay quienes plantean sus críticas de manera abierta al Código Procesal Penal, llamándole, incluso, el “código de la delincuencia”, por la porosidad que presenta, y que a la vez permite dejar en libertad, y con suma facilidad, a muchas personas que delinquen.

En otros ámbitos se plantea que el trabajo no solo hay que hacerlo en el área de la justicia. También se necesita el apoyo de una educación más férrea, que incida más en el fomento de valores humanos.

También se mira con mucha frecuencia al litoral de la pobreza y la gran desigualdad social y la inequidad imperante en los sectores más vulnerables del país.

La delincuencia, el narcotráfico y la trata de personas, así como la inmigración ilegal son factores que modelan la “nueva realidad”, y sus efectos nos desbordan a diario.

Muchas veces con métodos muy sofisticados. Si necesitamos enfrascarnos en un análisis profundo de la legislación dominicana hay que empezar ya, sin pérdida de tiempo.

De lo contrario, si le damos largas a la aplicación de la medicina, será muy tarde para atacar con éxito la enfermedad.