Un equipo de la Universidad de California prestó atención a la cámara del iPhone y su buena resolución, por lo que usando un terminal y combinándolo con una lente especial han sido capaces de transformar el teléfono en un dispositivo capaz de diagnosticar desórdenes en la sangre (como la anemia).
Se trabaja en un prototipo basado en el iPhone , para lograr este avance.