La marea negra

El derrame de petróleo en el Golfo de México o “marea negra”, como también se le conoce, fruto de la más impresionante fuga de petróleo al hundirse una plataforma en el mar, puso en alerta a las autoridades dominicanas.

El presidente de los Estados Unidos se ha ocupado sensiblemente del tema. Planteó que “el impacto económico de este desastre será significativo y duradero” y prometió que el Gobierno garantizará apoyo permanente a los residentes afectados. Sobre todo a los vecinos de las costas de Luisiana, al sur de Estados Unidos.

La República Dominicana tiene una situación de vulnerabilidad, debido a que se trata de un territorio insular, con una ubicación geográfica que permite el flujo de las aguas del mar Caribe y las hace comunes con muchas naciones del área.

Bien hizo, en tal sentido, el Ministerio de Medio Ambiente en conformar y dar a conocer los alcances que tendrá una comisión en el diseño y ejecución –si fuere necesario- de un plan preventivo ante la posibilidad de que la marea negra impacte las playas del país.

La decisión, independientemente de que los indicios apuntan a la presencia de algunas aves migratorias con residuos de petróleo en las patas, ayuda al sosiego ciudadano y la reflexión oportuna, ya que tendremos asesoría de organismos internacionales con experiencia en desastres de esta naturaleza.