Bloomberg News.-Mientras el mundo observa con nerviosismo la interrupción de las conversaciones sobre la deuda griega, hay otro rincón del planeta que está en apuros.
En la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, el crecimiento se está deteniendo, arrastrado por Argentina, Brasil y Venezuela.
Los economistas prevén que la región (excluido México) se expandirá un casi inexistente 0,1 por ciento este año, pronóstico que implicaría un peor desempeño que los Estados Unidos por segundo año consecutivo.
Para los Estados Unidos esta situación tiene varias repercusiones, entre ellas: caída de las exportaciones, menos turistas. La desaceleración del crecimiento ya está deprimiendo las exportaciones estadounidenses a América del Sur y Central: bajaron un 13 por ciento en los primeros cuatro meses de 2015 con respecto al mismo período del año pasado, según la Oficina del Censo de los EE.UU.
Los fabricantes estadounidenses se enfrentan no sólo a una demanda más débil del sur sino también a un dólar fuerte que hace que las importaciones sean más caras para América Latina.
Las monedas de las cinco mayores economías de la región se depreciaron un promedio de 19 por ciento frente al dólar estadounidense.
Los años de auge de América Latina y el Caribe contribuyeron a incrementar los ingresos disponibles de sus habitantes y los destinos populares de los Estados Unidos se vieron muy beneficiados por el aumento de la cantidad de turistas provenientes de esa región. Con el estancamiento de sus economías, esos puntos turísticos se están viendo perjudicados.