¿La ley es la ley, o no?

No son válidas y carecen totalmente de sentido las excusas que se pretenden presentar para justificar el bochornoso hecho de que 136 alcaldes y directores de juntas de distritos municipales no hayan rendido en tiempo oportuno sus cuentas correspondientes al año pasado, como lo manda la Ley.

¿O es acaso que las leyes están de adorno, solo para decir como deberían ser las cosas, pero no son?

No. Flaco servicio ofrecen los funcionarios que apoyan una irregularidad de tal naturaleza, y muy bien hace la Cámara de Cuentas al apoderar al Ministerio Público del caso para incautar los documentos contables que no han sido entregados, y contemplar, como medida extrema, la aplicación de prisión y multa a los funcionarios municipales que estén en desacato.

Felicitamos esta vez a la Cámara de Cuentas por la verticalidad con que ha actuado, y aprovechamos para expresar nuestro deseo de que la misma diligencia y responsabilidad se utilicen para auditar a funcionarios e instituciones de elevada jerarquía que también manejan fondos públicos e igualmente deben ser supervisados.

Porque la Ley debe ser igual para todos.