La integridad
Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada. 1 Crónicas 29:17
Hay un país en el mundo, llamado República Dominicana que necesita reorientar su rumbo, mi país, tu país está obligada a tener un mejor futuro.
Estoy preocupado por el sendero que va la nación, me angustia el tema de la corrupción. Según nuestra historia republicana la corrupción ha vestido de gala toda la sociedad, los políticos, los sectores económico-financieros y el policial-judicial se han visto afectados por este cáncer.
Cómo una nación que dice tener aspiraciones de crecer en todos sus órdenes: salud, educación, cultura y económico puede desarrollarse con la corrupción. Toda persona que participa de este flagelo no ama a su prójimo, la biblia dice un gran mandamiento, amarás al prójimo como a ti mismo, ellos no tienen un espíritu nacionalista.
Algo que hace falta a nuestra patria es que hombres y mujeres comencemos a tener un carácter de integridad. Significa defender lo que te parece correcto. Es vivir de acuerdo a los más altos valores, ser honrado/a y sincero/a contigo mismo/a y con las demás personas. Significa que tus palabras y tus acciones están de acuerdo. El que en integridad camina será salvo; Mas el de perversos caminos caerá en alguno (Prov. 28:18).
La integridad es que el hombre tenga pensamiento, emociones y voluntad coherente con sus convicciones y creencias.
La persona íntegra no tiene una visión de diferentes colores, ella lo ve todo de un tono, si es blanco es blanco, sus valores son correctos, no hay doblez en sus decisiones.
Hay preceptos que deben dirigir nuestra vida, como país debemos seguir la Palabra Dios. Estos nos ayudará a tener una transformación como sociedad a la que aspira a tener un futuro promisorio.
