La gente empezó ayer a abandonar la ciudad
Santo Domingo.-Desde primeras horas de la tarde de ayer, cientos de pasajeros empezaron a movilizarse hacia el interior del país para reencontrarse con sus familiares en el feriado de Semana Santa.
Con maletas, bultos, sombreros y atuendos propios de la temporada en manos, los pasajeros desafiaban el sol para tomar los autobuses, tanto para el Cibao como para la zona este y sur del país.
La terminal de autobuses del Kilómetro 9 de la Autopista Duarte lucía con un visible flujo de viajeros, aunque algunos choferes dijeron que esta vez son menos los que se disponen a salir.
Visiblemente emocionada, Lidia Mejía, que se dirigía a La Vega, dijo que se pasaría esos días comiendo habichuelas con dulce y disfrutando de la tranquilidad que le ofrecen sus familiares y amigos en esa ciudad. José Miguel Encarnación, chofer de una de las unidades de esta parada, dijo que es mucha la diferencia en cuanto a la cantidad de gente que salen para los pueblos del interior, debido quizás a la falta de dinero o porque prefieren permanecer tranquilos en sus casas.
En medio del tumulto, no faltaban vendedores de misceláneas, entre las que figuraban jugos, palitos de queso, galletas y helados, así como los tradicionales chicharrones y canquiñas de múltiples colores.
Ese ambiente también se repetía en las paradas que viajan a la zona del este, frente al parque Enriquillo, y en la Teniente Amado García con avenida 27 de Febrero.