¿La gallina o el huevo?
Asistí por enésima vez a la apertura de los Juegos Deportivos Militares y la Policía Nacional y otra vez surgió la pregunta de antaño:
¿qué fue primero, la gallina o el huevo?, es decir, ¿el deporte federado se nutre de los atletas militares o el deporte militar de los federados? En el año 1968 el deporte militar tenía mucho de romántico y se nutría casi 100 por ciento de los atletas de los equipos nacionales.
El abanico de los Juegos Militares creció, se hicieron más competitivos y el interés por ganarlos aumentó.
Ello provocó que los organismos salieran a escautear atletas para engancharlos y ofertarlos a las federaciones. El pago salarial y la plataforma que ofertan los Juegos les da cierto respiro a las federaciones.
Y es verdad, ahora más que antes los atletas están disponibles cuando el país los necesita para los eventos internacionales.
El Círculo se da el bombo de que el 95 por ciento de los atletas le pertenecen, es una calle de doble vía, las federaciones también juegan su rol. De otra forma una atleta como Aumí Guerra no hubiera podido realizar el juramento deportivo en la pasada ceremonia de apertura.
En definitiva, el Círculo y las federaciones se necesitan. ¡Es una mancuerna que da frutos!