La fuerza
La inseguridad ha llegado al extremo de que no importa ya la jerarquía militar o social, sus brazos amenazan con arropar a toda la sociedad.
La gente quiere manos duras contra los delincuentes, pero que los latigazos nunca lleguen a las puertas de sus hogares, pero sí a las de otros.
Es decir, que se pide que la Policía sea implacable con los delincuentes de los demás, mientras se esconden otros delitos, como dice el jefe de la Policía, mayor general José Polanco Gómez, la doble moral.
Y es que por un lado se pide que envíen a los militares a las calles para el patrullaje, pero que además no se castiguen a los que continúan con sus diabluras. ¿Y entonces?
Conflicto salarialPersiste el desacuerdo entre los patronos y los trabajadores por un reajuste de sueldos en el nivel mínimo.
En varias reuniones se han profundizado las diferencias por el monto de un 11% o 17%, mientras el alto costo de la vida se traga los salarios junto a otros males.
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