La expulsión de Esquea Guerrero

El caso de Emmanuel Esquea Guerrero ha sido el único punto en el que no ha existido acuerdo entre los bandos del Miguel Vargas Maldonado y el expresidente Hipólito Mejía, en medio de las negociaciones para sellar un acuerdo de cara a las elecciones de mayo de 2012.

El dirigente perredeísta es acusado de insubordinarse a la autoridad interna que regentea Vargas, quien no actuaba como presidente de la organización, sino como un contendiente por la candidatura presidencial, por lo que algunos miembros de la entidad no justifican la acción contra el otrora presidente de la Comisión Organizadora de la Convención.

Lo que se dice es que el conflicto entre Vargas y Esquea Guerrero se torna en algo ya personal, que sobrepone el matiz político-partidario.

Seguidores de Vargas y de Mejía creen que la expulsión de Esquea Guerrero debe ser subsanada y que las aguas vuelvan a su nivel entre él y Vargas.

Tregua política

Cada año es el mismo discurso y la misma demanda de que se respete el asueto de la Semana Santa, pero tradicionalmente muchos de los partidos se escudan en los alegados programas preventivos para promover a sus respectivos candidatos, para lo cual ocupan carreteras, autopistas, playas y balnearios.

Es lo que se dice una tregua “disfrazada”.

Semáforos dañados

La seguridad vial en el país no está bien garantizada, ya que es normal y hasta una costumbre transitar por cualquier calle o avenida y uno encontrarse con tal o cual semáforo fuera de servicio.

Esto no sólo entorpece el tránsito, sino que contribuye a impacientar a los conductores y acompañantes, a parte del peligro que representa.