La evaluación pertinente

El próximo viernes el presidente Danilo Medina cumplirá el primer año de su juramentación y desde ya abundan las evaluaciones de su gestión con balances matizados por el color del cristal con el que se echa la mirada.

Algunos podrían utilizar el discurso de juramentación del presidente Medina como parámetro para evaluarlo, mientras otros bien pudieran preferir el programa de gobierno que presentó durante la campaña electoral.

Ahora bien, dentro del marco de la institucionalidad, el elemento indispensable para etiquetar la marcha del Gobierno que se inició el 16 de agosto de 2012 lo constituye las prioridades definidas en la Estrategia Nacional de Desarrollo, convertida en una ley aprobada con un amplio consenso social.

Esa legislación plantea como prioridades la mejora del sistema eléctrico, la calidad de la educación y la estructura tributaria. Incluso, indica que la nación debe abocarse a tres grandes pactos: el eléctrico, el fiscal y el de la educación.

El Gobierno mismo debe hacer su autoevaluación basado en estos tres pilares, que a su vez tendrán repercusión en otros renglones trascendentes, como son la seguridad pública y el empleo.

Una verdadera lucha contra la pobreza en República Dominicana será exitosa si se avanza en la solución de los tres grandes retos que ya están identificados en esa ley que se llama Estrategia Nacional de Desarrollo.