La elección de Trump
El mundo sabía que las elecciones presidenciales de Estados Unidos serían reñidas, pero aún así ha sido una sorpresa que el ganador haya sido el nada convencional candidato Donald Trump.
Esta elección es una expresión más del descontento de la sociedad estadounidense con el político habitual. Ese fenómeno empezó a expresarse hace ocho años con la elección de Barack Obama, el primer negro como Presidente de ese país.
La elección de Obama como candidato y luego como Presidente fue una sorpresa. Lo mismo ha ocurrido con el ahora presidente electo Donald Trump.
Un síntoma claro de que no hay satisfacción con la clase política tradicional, de la cual Hillary Clinton es una genuina representante.
La clase dirigencial de ese país tiene el deber de analizar qué está pasando en la sociedad estadounidense, antes de que sea demasiado tarde.
El mundo también debe mirarse en ese espejo, pues fenómenos similares son cada vez más comunes.
El futuro se encargará de despejar muchas interrogantes surgidas tras la victoria de Trump, algunas de las cuales rayan en el temor.
Ya el discurso de Trump como Presidente electo mostró un tono diferente, más conciliador que los pronunciados por el Trump candidato.
Esperamos que esa sea la tónica venidera y que fomente las relaciones armoniosas, respetuosas y equitativas con América Latina y el mundo.
