Martes, 18 de junio, 2019 | 1:02 pm

La dureza y rigor de la halterofilia no contrasta con su feminidad

Brillante. La pesista nativa de Hato Mayor ha emergido como una verdadera estelar en la selección nacional de la disciplina. Orgullosa. Crismery asegura que está orgullosa de todo cuanto ha logrado en su deporte y promete al país que vendrán más triunfos importantes a nivel internacional.

Crismery Santana
Crismery Santana


SANTO DOMINGO.-“Ten cuidado, que se te va a poner feo tu cuerpo. Vas a perecer un hombre”. Fueron algunas de las opiniones negativas que, sobre el levantamiento de pesas, escuchó a más de una persona pronunciar la hoy estelar atleta de halterofilia Crismery Santana, distinguida integrante de la selección nacional, ganadora de dos medallas de oro en la categoría más 90 kilogramos durante los pasados Juegos de Barranquilla, Colombia.

Santana, nativa de Hato Mayor y cuyos primeros pasos en las pesas los dio en el complejo de San Pedro de Macorís, relata: “No le hice caso a nada de lo que decían, y se puede decir que mi enfoque y metas en este deporte los tenía bastante claros desde el primer momento que entré al gimnasio”.

Amor a primera vista

“Me enamoré de las pesas tan pronto mi hermano Isrrael (Santana) me llevó a San Pedro, a los 14 años de edad, luego mi tío Víctor Reina fue quien me entrenó en mis inicios en ese mismo escenario”, enfatizó. “Él (mi hermano) me dijo: ven para que veas el deporte que practico y ahí empezó todo para mí”.

La pesista, quien nunca había practicado otro deporte cuando se inició, explica que en sus comienzos, no le fue tan difícil romper con algunos tabúes sociales respecto a las damas que se dedican a la práctica del levantamiento de pesas, “pues en todo momento mi familia estuvo ahí comigo dándome el apoyo, motivándome, y fue relativamente fácil para mí manejar todo eso”.

Apoyo familiar

“Mis familiares me alentaban a seguir, porque yo siempre he sido alta, fuerte y bien fornida”, recuerda. “Ellos me decían que siguiera hacia delante, que algún día llegaría a ser grande.

Además, veía a otras chicas que practicaban con tremendas piernas, producto de las pesas, y me dije entonces que quería tener unas extremidades inferiores similares”.

Santana cuenta con 24 años de edad y va rumbo a los 10 años practicando pesas, de los cuales ha estado en el equipo nacional desde el año 2014.

Galardones

La atleta dice que agradece a Dios el ascenso meteórico que ha tenido en el deporte que practica, pues actualmente figura entre las cuatro primeras del mundo en su categoría (más 90 kg).

Los dos oros en Barranquilla la han catapultado hacia los primeros planos y dice que aún va por más.
“Siempre he sido una trabajadora incansable, así lo exige mi deporte y por eso vivo entregada al gimnasio”.

Atleta del Año

“Gracias a mi trabajo y logros nacionales e internacionales recientemente fui seleccionada la atleta más destacada del año 2018 por la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo, lo cual agradezco en el alma tanto a Dios como a quienes me tomaron en cuenta para ese importante premio, que me motiva a seguir trabajando cada día más fuerte”, expresa Santana.

Mucho esfuerzo

Crismery hace énfasis en que el deporte de la halterofilia es muy demandante, en cuanto a la preparación física, descanso, concentración, alimentación y dormir bien.

“También demanda mucho tiempo, dedicación a entrenar”, señala. Relata que la concentración es tan fuerte y rigurosa que “prácticamente me paso todo el día en el gimnasio, es una rutina bastante fuerte, pero las safisfacciones son mayores cuando conseguimos el éxito”.

Casa de su madre

Otra cosa de la que está orgullosa Crismery Santana es que, fruto de sus éxitos como atleta, ha podido mejorar las condiciones de vida de su madre. Relató que recientemente el Banco Central le regaló una casa por sus logros en las pesas, la cual cedió a su primogénita, quien según confiesa está más que feliz en su nueva vivienda.

“Le doy gracias a Dios porque fruto de mi trabajo he recibido muchas bendiciones, entre ellas esa casa que el Banco Central me regaló. Me siento sumamente bendecida”, manifestó.

Estudia Derecho
Otro aspecto en el que esta brillante deportista tiene los pies sobre la tierra es en el hecho de que la carrera de un atleta de pesas es algo corta, por lo cual revela que nunca ha descuida su preparación académica, razón por la cual estudia la carrera de Derecho en la Universidad Naciona Pedro Heríquez Ureña.

“Estudio para prepararme y ser una persona útil, capaz de servir a la sociedad una vez me retire de las pesas”, dijo.