La delincuencia que avanza
Las autoridades hacen un intento más por detener la delincuencia que ha sometido a la población a un estado de inseguridad preocupante.
Los delincuentes campean por las calles sin temor a nada ni a nadie.
Asaltan a plena luz del día, atracan delante de agentes policiales y militares, matan por cualquier ‘quítame esta paja’. Están perdiendo el respeto a las autoridades, a los ciudadanos y a la vida humana.
Detener el avance de la delincuencia solo requiere consistencia en cualesquiera de los muchos planes que se han iniciado y que han quedado a mitad de camino.
En otras palabras, no hay que inventar nada nuevo, sino ser persistente en las políticas del Estado en contra del crimen.
No tendrá resultado ningún plan que se anuncie si no se le da continuidad.
Los motoristas siguen andando sin placa o en vía contraria ante la mirada indiferente de las autoridades; agentes siguen macuteando, los reincidentes salen de prisión una y otra vez para volver a las calles a delinquir, las calles siguen oscuras, en fin, muchas iniciativas que se han anunciado e incluso iniciado se han abandonado.
Tenemos que devolverle el sosiego a la población. La delincuencia está ganando las calles y eso no se puede permitir.
