La crisis es peor de lo que nos imaginamos
El ser humano es lo que es y no podemos pensarlo de otra manera, aunque queramos hacer milagros o lo imposible, es cuestión de ver todo con objetividad, pues el ser humano es lo que es.
La justicia social requiere de personas "buenas", "honestas", "responsables", "entregadas", "solidarias", pero no menos de estructuras sociales justas, entonces es imposible pedirle al estado dominicano que actué con justicia, a los sindicalistas que actúen con justicia, a los políticos que lo hagan bien, a los empresarios que piensen en el pueblo, a los organismos internacionales que no sean tan mafiosos, es imposible, pues ellos han creado unas estructuras sociales a su servicio.
Todos lo sabemos, pero callamos: riquezas acumuladas sin límites, periodistas comprados, medios de comunicación al servicio de grupo de intereses particulares, el poder cada vez concentrado en menos manos, los pobres cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos a costa de la pobreza de los pobres, grupos sociales sin norte, sin dirección, una iglesia aburguesada, cada uno se mueve en búsqueda de sus intereses.
Sí, la gente es verdad que desea una sociedad mejor, un mundo nuevo; pero no basta con solo decir que lo desea, es preciso luchar, esforzarse por transformar la errada organización de la sociedad, luchar por arrancar el mal que no nos deja avanzar. Y eso solo se consigue mediante una acción política, pero quién se quiere ensuciar, embarrar con y en tanta podredumbre?.
Esta transformación va de abajo hacia arriba, son los pequeños los que han de conseguirla, porque los grandes no desean cambio alguno, para ellos las cosas están bien como están, la organización de la sociedad está bien y es la mejor que pueda existir. Sí, esto no se sabe cómo va a terminar, pero de una cosa estamos seguros y de que esto tiene que cambiar.