La ciudad belga de Lemmel conmocionada por accidente de autocar en Suiza
LOMMEL, Bélgica.-La pequeña ciudad de Lommel, en el norte de Bélgica, rindió este miércoles un homenaje a los niños que allí vivían antes de morir en un trágico accidente de autobus en Suiza cuando volvían de un viaje escolar de esquí.
Centenares de personas de esta pequeña ciudad fronteriza se congregaron a las 08H00 (07H00 GMT) ante una gigantesca sala de espectáculos moderna situada en el exterior de la ciudad, en medio de un bosque de pinos para la ceremonia.
Allí acudieron también el rey de los belgas Alberto II y la reina Paola, y también el príncipe heredero de Holanda, Guillermo acompañado de la la princesa Máxima, de origen argentino.
La adolescente Frayeke Verheyen fue uno de las primeras en llegar. "Vine a acompañar a dos amigos que perdieron a su hermana, ella estaba en el autobus. Estoy triste, al igual que todo el mundo en esta ciudad. Ya nada es como antes aquí", dice la joven.
Quince niños y dos adultos de esta tranquila ciudad murieron en el terrible accidente del 13 de marzo que conmocionó a Bélgica y a Suiza. La ciudad belga de Heverlee también prevé rendir homenaje este jueves a los siete niños y dos adultos que murieron en el accidente y que allí residían.
La tragedia ocurrió cuando un autobús se estrelló en un túnel de Sierre, en el cantón suizo de Valais (sur), provocando la muerte de 28 personas, de ellas 22 niños de cerca de 12 años.
Odile Dievens, de unos sesenta años, explica que toda la ciudad de Lommel "lloró" la pérdida de los 15 niños, de su maestra y la acompañante. "A las 5 de la mañana, ya no podía dormir. Pensaba en los padres, las madres, la familia, es demasiado triste, todo el mundo está triste", cuenta mientras hace la cola para ingresar a la sala.
El silencio dominaba la ceremonia, a medida que llegaban los miembros de la realeza, entre ellos los príncipes de Holanda, que quisieron rendir homenaje a las seis víctimas holandesas de la tragedia, pese a que el príncipe Johan Friso, segundo hijo de la reina Beatriz de Holanda, se encuentra hospitalizado tras ser herido de gravedad por un alud de nieve el 17 de febrero en los Alpes austríacos.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy y el mandatario belga Elio Di Rupo y de Holanda, Marc Rutte, también viajaron hasta la pequeña y tranquila ciudad. Allí ya nada será lo mismo, opinaron Linda Cornette y Rik Geuens, una pareja de jubilados.
"Todo el mundo habla de lo que pasó", explica Linda. El homenaje es importante, pero "¿Qué pasará después", se preguntan. Los muros y verja del anfiteatro estaban cubiertos de mensajes de apoyo a las familias. Dibujos, cartas y juguetes. "Descansa en paz", "jamás te olvidaremos", "¿Porqué, Porqué", rezaban.
Una pantalla gigante a la entrada del edificio mostraba la fotos de los niños. El pasillo estaba rodeado de globos blancos. A las 10H30 comenzó la ceremonia y el monarca belga saludó, emocionado, a cada uno de los familiares de las víctimas.
"Todo el país está triste", dice Linda. Investigadores de Suiza viajarán en las próximas horas a Bélgica para interrogar a los pasajeros que sobrevivieron y lograr comprender porqué esos niños que fueron a esquiar a Suiza ya nunca volverán a su pueblo
leídas