Antes de tocar la arena: la carrera para detener millones de toneladas de sargazo

  • La ubicación geográfica de República Dominicana, particularmente de la región Este, coloca al país entre los más vulnerables al fenómeno.

Además del elevado oleaje y el viento fuerte por el huracán Erin, en la zona turística imperaba la presencia del sargazo.
En determinados meses del año las algas invaden las costas del país, dejando grandes cúmulos en las playas.

Santo Domigo.- Mientras millones de toneladas de sargazo avanzan hacia el Caribe, expertos insisten en que la batalla contra esta macroalga se está librando en el lugar equivocado. Para República Dominicana, que podría recibir entre dos y tres millones de toneladas este año, la clave no está en limpiar las playas, sino en interceptar el fenómeno antes de que toque tierra.

Esta advertencia surge en momentos en que la masa de sargazo acumulada en el Atlántico tropical y el Caribe supera los 30 millones de toneladas, una cifra que mantiene en alerta a los países de la región por sus efectos sobre los ecosistemas marinos, el turismo y las comunidades costeras.

Para Andrés Bisonó, especialista en gestión de sargazo, el principal desafío radica en que gran parte de los esfuerzos actuales continúan concentrándose en la limpieza de playas, una medida que considera insuficiente para enfrentar el problema de manera efectiva.

“Cuando el sargazo invade las playas ya el daño está hecho. Afecta el ecosistema marino y costero, perjudica la actividad turística y, al descomponerse, libera gases y sustancias que pueden impactar la salud humana”, explicó a El Día.

Expresó que, la recolección en alta mar constituye la estrategia más eficiente para reducir el volumen de algas que finalmente alcanza las costas y minimizar sus consecuencias ambientales y económicas.

Bisonó señaló que la ubicación geográfica de República Dominicana, particularmente de la región Este, coloca al país entre los más vulnerables al fenómeno. Destinos turísticos como Punta Cana se encuentran directamente en la trayectoria de las corrientes que arrastran grandes cantidades de sargazo desde el Atlántico.

Tecnología desarrollada en el país

El especialista destacó que el país ha desarrollado tecnologías y modelos de gestión que actualmente son implementados en países como México, Antigua y Barbuda, Puerto Rico y San Bartolomé.

Explicó que estos sistemas promueven la participación de pescadores y comunidades costeras en la recolección de sargazo en aguas abiertas, aprovechando embarcaciones e infraestructuras marítimas ya existentes.

Además de contribuir a la mitigación ambiental, consideró que el aprovechamiento de esta biomasa puede convertirse en una actividad productiva con capacidad para generar empleos, inversión y nuevas cadenas de valor.

“También estamos hablando de una industria con potencial para generar cadenas de valor y oportunidades económicas”, afirmó.

En paralelo, el Ministerio de Turismo informó que República Dominicana participa junto a México en un proyecto piloto impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mediante el cual se realizarán pruebas en Punta Cana y Cancún para evaluar tecnologías orientadas a la contención temprana del sargazo.

Un reto sin solución definitiva

El ministro de Turismo, David Collado, reconoció que ningún país ha encontrado hasta ahora una solución definitiva al problema, pese a los esfuerzos realizados en distintas naciones del Caribe y América.

“Ni Miami, ni México, ni Jamaica han encontrado una solución efectiva al sargazo”, sostuvo.

El funcionario explicó que el enorme volumen de algas que llega cada año a la región representa el principal obstáculo para controlar el fenómeno y coincidió en que cualquier estrategia sostenible debe enfocarse en interceptarlo antes de que alcance las costas.

Asimismo, advirtió que el uso intensivo de maquinaria pesada para retirar el sargazo de las playas puede generar impactos secundarios, entre ellos la pérdida de arena y la aceleración de los procesos de erosión costera.

Desde el sector privado, el presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), Papo Bancalari, aseguró que el sargazo continúa siendo uno de los mayores desafíos para la industria turística nacional, aunque destacó que no ha impedido el crecimiento sostenido de la actividad.

Indicó que los complejos hoteleros han reforzado sus estrategias de mitigación mediante la instalación de barreras flotantes, operativos permanentes de limpieza y equipos especializados para evitar que las algas lleguen a la orilla.

Bancalari agregó que una parte significativa de los costos asociados al manejo del sargazo es asumida por el propio sector privado, que ha incrementado sus inversiones para proteger las playas y preservar la experiencia de los visitantes.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.