La caoba, árbol nacional de gran valor para la biodiversidad

Su madera calificada como el “oro rojo” es resistente y de las más lujosas. Beneficios. Reduce la contaminación y contribuye a la gestión del agua.

Además de sus servicios ecosistémicos, su madera es muy preciada y de gran potencial económico.
Además de sus servicios ecosistémicos, su madera es muy preciada y de gran potencial económico.

Santo Domingo.-Debido a la alta calidad de su madera calificada como “oro rojo” y grandes aportes a la sostenibilidad ambiental, la caoba criolla (Swietenia mahagonis), árbol nacional de República Dominicana, figura entre los más preciados a nivel internacional.

A diferencia de otras especies maderables, nativa de la isla Española, tiene gran resiliencia climática, actúa como barrera natural contra el ruido en las ciudades, además de capturar contaminantes que ayudan la reducir el smog que pulula en las ciudades.

“Haberla escogido como nuestro árbol nacional es, sin duda, una decisión profundamente acertada y con gran potencial para posicionarnos también en el ámbito internacional desde la biodiversidad”, refiere el biólogo Domingo Contreras, presidente fundador de la Fundación Atabey.

La caoba es sinónimo de identidad nacional, por esa razón no es casual la categoría que ocupa en la flora criolla, y es una generadora por excelencia de oxígeno, contribuyendo directamente a mejorar la calidad del aire.

Bondades
Entre las bondades ambientales que el ambientalista Domingo Conteras dice adornan este preciado árbol, está el que sirve de refugio de la biodiversidad, dígase hábitat y punto de descanso para aves, lo que a su juicio fortalece los ecosistemas urbanos y rurales. Por ser un productor de oxígeno, asegura que el árbol funge como regulador térmico y puede proyectar una sombra amplia de 10–15 metros de diámetro, creando microclimas más frescos tanto en la metrópolis como en fincas donde sirve de protección para los animales que en él se refugian.

Otras de sus importantes beneficios es que contribuye a la gestión del agua e inundaciones, dado su sistema radicular que facilita la filtración del líquido, reduce las escorrentías y disminuye la erosión, además de amortiguar la velocidad de corrientes en zonas vulnerables.

Aparte de ser un árbol de larga vida, que puede perdurar por siglos, convirtiéndose en un activo ambiental, cultural y paisajístico dentro de las ciudades, su madera tiene un alto valor, lo que refuerza su importancia.

Por la resistencia y belleza rojiza de su madera en el país se ha utilizado en muebles y piezas relevantes en los altares y sillones de catedrales e iglesias coloniales, juegos de habitaciones, puertas talladas, mecedoras, butacas y gabinetes y otras llamativas piezas.

Durante siglos se exportó a Europa y EE. UU. para la fabricación de muebles de lujo. La Fundación Atabey, junto a la Cámara Forestal Dominicana y el Jardín Botánico, se propuso en el 2017 masificar su siembra y capitalizarla, ofreciéndoles una garantía certificada a quienes se sumarán a esa iniciativa.

Valor económico

— La ley
Oficialmente fue designada como Árbol Nacional mediante la Ley número 146-11, promulgada el 12 de julio de 2011.

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.