La burbuja de Lin se está desinflando
Nueva York.-LeBron James le hizo sentir el rigor de una defensa dura al nuevo ídolo de los Knicks.
La historia de Jeremy Lin fue, quizás, la más maravillosa que vivimos en la última década en la NBA.
Un chico de orígenes asiáticos que pasa de dormir en un sofá a revolucionar La Gran Manzana en un abrir y cerrar de ojos. Del ocaso absoluto a la brillantez más extrema.
De soñar con las luces a ser la cara visible de la cartelería en la quinta avenida. ¿Cómo puede ser posible?
Las rotativas empiezan a construir la escena final: ese joven no es cualquier joven. Es un egresado en economía de Harvard, algo tan grande que merece un lugar de privilegio en el recuadro.
Señores, hemos encontrado un tesoro oculto en la profundidad del océano.
Y eso, hay que aprovecharlo. ¡Es el sucesor de Steve Nash! ¡Debe pelear por el premio al Jugador Más Valioso! ¡Debe ser considerado para el Team USA que jugará en Londres!
Ouch. Todo lo que sube así de rápido, baja de la misma manera. Lamento tener este papel, pero Santa Claus no existe, son los padres. Y esta burbuja de cristal, a medida que pasan los juegos, está empezando a desinflarse.
Nadie puede negar que Lin es un joven valiente y que posee una gran determinación. No es para cualquiera semejante mochila en los hombros: el piso del Madison Square Garden, a lo largo de su historia, siempre estuvo más caliente que el del resto de los estadios.
Si todos los equipos tienen un número X de cámaras para tomar a los protagonistas, en New York es siempre X + 1. Siempre hay una fotografía más, una puerta más, un color más. Ciudad cosmopolita, periodismo desenfrenado, historias de vida para desparramar en las redacciones.
Crecimiento
El crecimiento vertiginoso de Lin fue parecido al de Susan Boyle en Britain’s got talent. Sucedió algo tan imprevisto como maravilloso, y cuando la sorpresa es así de mayúscula, la emoción no deja lugar para el raciocinio.
Lin no es una súper estrella de la NBA, tampoco es el peor jugador de la Liga. Es un joven que calzó como anillo al dedo a los Knicks en un momento necesario, porque es un armador que juega pick and roll, distinto a otros jugadores que ha usado el equipo este año.