La bofetada de Attalí III, electricidad
Finalizando esta breve serie acerca de las principales conclusiones vertidas por el intelectual francés Jacques Attalí en su consultoría sobre las perspectivas de desarrollo de la República Dominicana a lo largo de la próxima década, nos permitimos destacar algunas observaciones en torno al tema eléctrico.
Inicia sus observaciones repitiéndonos lo sabido por cualquier dominicano: la calidad y fiabilidad del sistema eléctrico son muy reducidas y las interrupciones del servicio son recurrentes, lo que ha obstaculizado numerosas inversiones industriales. Además, las tarifas eléctricas son cerca de dos veces superiores a la media observada en los Estados de la región.
Atribuye esta debacle a tres razones fundamentales: un sistema de generación obsoleto, poco eficaz, fiable y dominado por el combustible fósil, amarrado en el denominado Acuerdo de Madrid, que les concede el irritante privilegio de indexar sus precios sobre el petróleo, produciéndose la llamada doble indexación. A esto se le suma las ineficiencias de los distribuidores, cuya gerencia produce un ratio de eficacia entre las más bajas de América Latina. Hay tanto personal entre las distribuidoras en el país como en el Perú, cuando esta ultima produce 5 veces más energía.
Finalmente, cita las características técnicas de un sistema donde se pierde entre el 20 y el 25% de la energía producida por fraudes y robos, y se pierde otro 12% en perdidas técnicas de transmisión y conversión. Las pérdidas del sistema dominicano rondan el 35%, cuando la media en América Latina es del 10%.
Para estas verdades no ha hecho falta Attalí. Ya todos las conocemos. Para lo que sí podría hacer falta un francés es para, junto a la voluntad política, la asignación de recursos y un plan coherente, valiente y vencedor de intereses creados, romper la espiral corrosiva eléctrica, y enrumbar al país hacia esta nueva década, que el propio Attalí vislumbra podría ser perdida, si no actuamos de inmediato.